Celebra México el Día del Niño: Juegos, nostalgia y el futuro de la niñez
- Ezeta News
- 30 abr
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Con 110 años de historia, el Día del Niño en México refleja un contraste generacional: mientras algunos menores festejan con tecnología y juguetes modernos, otros recuerdan épocas donde la imaginación convertía palos y piedras en diversión. En el marco de esta celebración, unotv.com dialogó con distintas generaciones para explorar cómo el juego ha evolucionado, pero también cómo persisten valores como la resiliencia y el emprendimiento.

¿Juegos que unen generaciones?
Aunque los juguetes cambian, algunos juegos trascienden el tiempo. Ana Karina (18 años, Generación Z) y Fabiola (32 años, millennial) coinciden en el avioncito y los juegos de manos. Incluso Alexis (30 años) confiesa coleccionar juguetes por gusto: “No es un vacío, sino amor por lo lúdico”.
Para revivir estas memorias, el Museo del Juguete Antiguo en CDMX y mercados como el Rock Show (afuera del metro Hidalgo) ofrecen un viaje al pasado.
Emprendimiento infantil: Preparando líderes del futuro
Más allá del juego, expertos destacan la importancia de fomentar el pensamiento emprendedor. “No se trata solo de negocios, sino de resolver problemas con creatividad”, explica Georgina Castañeda de Pinion Education. Ejemplos como una cabina antiansiedad diseñada por niños o una pulsera de emergencia creada en Dekids ilustran cómo los menores innovan ante desafíos sociales.
Marcos Velázquez, fundador de Dekids, subraya: “La niñez es una incubadora de talento. Debemos prepararlos para competir con la IA, potenciando habilidades humanas como el liderazgo y la resiliencia”.
El papel crucial de los padres
Los padres son clave como “primeros mentores”, afirma Velázquez: “Deben dar permiso emocional para fallar. El primer ‘sí’ que un niño necesita es el de su familia”.
Un llamado a la acción: Más que regalos, derechos
En un país donde millones de niños enfrentan pobreza y violencia, el Día del Niño debe trascender lo festivo. Organizaciones exigen garantizar educación, salud y entornos seguros. “Protegerlos es una responsabilidad diaria, no simbólica”, señala el informe final.





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