Abaten a tirador frente a la Casa Blanca.
- Ezeta News
- 26 may
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Este sábado 23 de mayo se vivieron momentos de pánico en el corazón del poder estadounidense. Un hombre armado identificado como Nasire Best, de 21 años y originario de Maryland, se acercó a un puesto de control de seguridad en la intersección de la calle 17 y la avenida Pensilvania y comenzó a disparar contra los agentes del Servicio Secreto. Los agentes respondieron al fuego de inmediato e hirieron al sospechoso, quien fue trasladado al hospital donde minutos después se confirmó su muerte.

El presidente Donald Trump se encontraba en la residencia oficial en ese momento, pero resultó ileso y en ningún momento estuvo en peligro, según informaron fuentes oficiales.
Durante el intercambio de disparos, un transeúnte que se encontraba en la zona resultó gravemente herido. La víctima colateral fue hospitalizada de urgencia y se encuentra en estado crítico, aunque se desconoce si fue alcanzada por las balas del atacante o por los agentes federales. Afortunadamente, ningún elemento del Servicio Secreto sufrió lesiones en el incidente. Testigos en el lugar, incluido un grupo de periodistas que se encontraba en el jardín norte de la Casa Blanca, relataron haber escuchado entre 10 y 30 disparos que provocaron una evacuación de emergencia y la activación de un fuerte operativo de seguridad que duró aproximadamente 40 minutos.
El joven ya era conocido por las autoridades y tenía un historial documentado de graves problemas de salud mental. En junio de 2025, Best bloqueó un carril de acceso a la Casa Blanca y fue detenido tras afirmar ser "Dios"; incluso fue internado en el Instituto Psiquiátrico de Washington.
En julio de ese mismo año volvió a ser arrestado por intentar ingresar sin autorización a un complejo de la residencia oficial, donde afirmó ser la "reencarnación de Jesús". Además, durante una investigación, las autoridades descubrieron que el sospechoso publicó en redes sociales que era "el verdadero Osama bin Laden" y en al menos un mensaje manifestó su deseo de atentar contra el entonces candidato presidencial.
Tras el ataque, Trump agradeció al Servicio Secreto su rápida y profesional actuación, y vinculó el incidente con el tiroteo ocurrido el mes pasado durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. El mandatario señaló que el atacante tenía "antecedentes violentos" y "una posible obsesión" con la residencia presidencial.
Días después del suceso, el Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló en un documento judicial que el ataque del sábado fue "otro intento de asesinato contra el presidente Trump", pues el atacante, según el texto, intentó "asesinar al presidente, su familia y sus colaboradores" al disparar directamente hacia la Casa Blanca. Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer todos los detalles del ataque y evitar futuros incidentes.





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