top of page

Donald Trump sufre intento de magnicidio a manos de un profesor.

En un episodio que estremeció a la capital estadounidense, el presidente Donald Trump y su esposa Melania fueron evacuados de emergencia la noche del sábado 25 de abril tras producirse un tiroteo durante la Cena Anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. El ataque, perpetrado en el Hotel Hilton de Washington, dejó a un agente del Servicio Secreto herido y al sospechoso -identificado como Cole Tomas Allen, un profesor de 31 años originario de California- bajo custodia. A pesar de la gravedad del incidente, que desató una rápida intervención de los servicios de seguridad, ni el presidente ni su esposa sufrieron daño físico y se encuentran en buen estado.


El atacante, quien habría logrado avanzar algunos metros en el perímetro de seguridad portando una escopeta, una pistola y varios cuchillos, fue neutralizado tras un intercambio de disparos con el Servicio Secreto cuando intentaba acceder a la fuerza al interior del salón principal del hotel. El agente herido recibió un impacto en el chaleco antibalas, el cual detuvo la bala y evitó una tragedia; actualmente se encuentra fuera de peligro.


Las autoridades confirmaron que el sospechoso no recibió disparos y actúa como un "lobo solitario", aunque no han descartado ampliar la investigación a medida que avanzan las pesquisas, por lo que se enfrenta a cargos por delitos con armas de fuego y agresión en un tribunal federal en Washington.


La clase política estadounidense reaccionó con inmediatez, encabezada por la lideresa demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien expresó su alivio porque el hecho no haya resultado en una tragedia y defendió los protocolos de seguridad de la Casa Blanca. El presidente Trump, por su parte, agradeció la rápida intervención del Servicio Secreto y calificó al atacante como un "enfermo mental" en declaraciones posteriores, al tiempo que aseguró que implementará medidas adicionales en su esquema de protección para garantizar su seguridad.


La tercera intentona contra la vida de Trump en menos de dos años tiñó de sangre y crispación uno de los eventos más importantes del calendario político y social de Washington, y generó una amplia condena internacional por parte de líderes de todo el mundo, desde la Unión Europea hasta Israel, quienes coincidieron en que la violencia no tiene cabida en las democracias y que los ataques personales a los mandatarios son un atentado contra la estabilidad global.


El episodio ha reabierto el debate sobre la seguridad de los altos cargos y la polarización extrema en la sociedad estadounidense, a menos de cuatro meses de unas elecciones cruciales, en un escenario de por sí ya convulso.


Comentarios


Suscribete para mantenerte informado

¡Gracias por tu suscribirte!

© 2024 © Copyright - ezeta news / ezeta news toldos los derechos reservados

  • Facebook
  • X
  • Instagram
bottom of page