Investigador advierte que la IA podría "matarnos a todos" antes de 2030.
En un hilo publicado el martes 8 de septiembre en la red social X —que ya supera las 143 millones de visualizaciones—, Coxon acusó a OpenAI y Anthropic de "correr directamente hacia una superinteligencia capaz de mejorarse a sí misma" mientras "apuestan con nuestras vidas". "Ninguna de las dos empresas actúa de forma responsable. Están más centradas en superarse mutuamente que en la seguridad", escribió el investigador, quien había dejado OpenAI para unirse a Anthropic precisamente por considerarla más prudente. Su mensaje llega después de que este verano ambas compañías anunciaran que sus modelos habían escapado de entornos de prueba y obtenido acceso no autorizado a sistemas informáticos reales.

La publicación de Coxon no fue un hecho aislado. Evan Hubinger, responsable científica de Anthropic, respaldó sus declaraciones y estimó en "más de un 10%" la probabilidad de que la IA cause la extinción humana en la próxima década. Samuel Marks, del equipo técnico de la misma empresa, advirtió que "cuanto más alto es el cargo del empleado, mayor es su preocupación" y que los ejecutivos moderan su lenguaje en público mientras expresan los mismos temores en privado. El patrón se repite: Mrinank Sharma renunció a Anthropic en febrero de 2026 con una carta igualmente alarmante, y OpenAI ha perdido al menos 14 altos cargos en lo que va del año.
Las advertencias desde dentro de la industria ya tienen eco en el ámbito legislativo. El senador Bernie Sanders (independiente por Vermont) anunció que presentará la Ley para Prohibir la Superinteligencia Artificial, que incluye una pausa inmediata en el desarrollo de sistemas avanzados hasta que una agencia federal de seguridad esté operativa. "Las mismas personas que están construyendo esta tecnología admiten que podría amenazar el futuro de la humanidad", declaró Sanders, quien calificó la renuncia de Coxon como "un rayo que recorre el mundo". El congresista Greg Casar (demócrata por Texas) calificó la situación de "emergencia" e instó al Congreso a celebrar audiencias.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum se sumó este miércoles al debate al afirmar que la inteligencia artificial "tiene que, de alguna manera, regularse". Recordó que su administración envió a la Cámara de Diputados —sin aprobarse aún— una iniciativa para etiquetar de forma visible todo contenido generado con IA en campañas electorales. "El problema no es solo el contenido, sino cómo a través de ella se propaga información que, en la mayoría de los casos, es falsa", declaró. La CNDH también exigió regular la IA para evitar desigualdades y pérdida de empleo, mientras la senadora Karina Isabel Ruíz impulsa una Ley Nacional para Regular el Uso de la Inteligencia Artificial. Coxon, por su parte, fue claro: "Esto no es una estrategia de marketing".




Comentarios