Maduro y Flores se declaran inocentes de tortura en Nueva York
El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este jueves ante el juez federal Alvin Hellerstein en Nueva York y se declararon no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas que les imputó la Fiscalía de Estados Unidos la semana pasada. Maduro, visiblemente más delgado y con grilletes en los tobillos, rechazó la acusación calificándola de estar basada en "falsas acusaciones y testimonios", mientras que Flores afirmó ser "completamente inocente". El juez registró una declaración de inocencia en nombre de ambos.

La acusación sustitutiva, presentada el 8 de octubre, sostiene que Maduro supervisó un sistema de represión que incluía descargas eléctricas, asfixia, golpes y amenazas contra familiares de detenidos. Según los fiscales, el exmandatario habría autorizado personalmente métodos de tortura y recibido informes sobre el trato a víctimas específicas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses. En el caso de Flores, quien fue fiscal general de Venezuela, la imputación señala que habría contribuido al desarrollo del sistema represivo y ordenado la tortura de personas determinadas. A ella también se le extendió el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que hasta entonces solo pesaba sobre Maduro.
El juez Hellerstein aprobó aplazar el inicio del juicio al 14 de junio de 2027, a petición conjunta de la Fiscalía y las defensas, que solicitaron más tiempo para preparar el proceso tras la ampliación de la acusación. La pareja permanece detenida en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde que fuerzas estadounidenses los capturaron el 3 de enero en Venezuela. La solicitud de Flores para obtener libertad bajo fianza por motivos de salud fue rechazada por el tribunal.
Los abogados de Maduro y Flores preparan su defensa principal argumentando que el exmandatario goza de inmunidad soberana como líder de un país, por lo que el caso debería desestimarse. Los nuevos cargos de tortura se suman a los que ya enfrentaban por narcotráfico y conspiración para importar cocaína, delitos que contemplan penas mínimas de 20 años y máximas de cadena perpetua. La operación que puso fin a 13 años de régimen en Venezuela marcó un giro en las relaciones entre Washington y Caracas, ahora liderada por Delcy Rodríguez.





Comentarios