Sheinbaum y Lemus pactan 25 mil mdp para rescatar el agua
La crisis hídrica que durante semanas mantuvo en vilo a la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) comienza a vislumbrar una salida. La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Pablo Lemus presentaron este miércoles un plan de inversión conjunta por 25,000 millones de pesos para resolver de fondo el abasto y la calidad del agua en la segunda metrópoli más poblada del país. El anuncio, hecho en Palacio Nacional, contempla la construcción de dos nuevos acueductos, la modernización de la planta potabilizadora de Miravalle y obras de saneamiento, con la promesa de no recurrir a deuda pública ni incrementar las tarifas del servicio.

El esquema financiero quedó definido con una aportación federal de 14,500 millones de pesos y 10,200 millones por parte del gobierno de Jalisco, recursos que provendrán de ajustes presupuestales y no de endeudamiento. La obra central será el acueducto Chapala-Guadalajara, de 42 kilómetros, que sustituirá el canal abierto construido hace 70 años y evitará fugas, evaporación y contaminación en el trayecto; se complementa con el acueducto Calderón-San Gaspar, de 31 kilómetros, que permitirá aprovechar al 100% el caudal de la presa El Zapotillo. Los trabajos físicos arrancarán en 2027 y concluirán a finales de 2028, según lo acordado por ambas administraciones.
La emergencia actual, sin embargo, no espera. La clausura de la presa Las Pintas por descargas irregulares de drenaje obligó al SIAPA a implementar tandeos que afectan a 627 colonias de la ZMG, con cortes de dos a tres días por semana que se extenderán, en una primera etapa, hasta marzo de 2027. Para mitigar el desabasto, la renovación de la planta de Miravalle —que abastece al 42% de la población y tiene siete décadas de antigüedad— se ejecutará en tres etapas: la primera deberá estar lista en seis meses con capacidad para potabilizar 3,000 litros por segundo, mientras que la rehabilitación total tomará dos años y requerirá 7,500 millones de pesos estatales.
El acuerdo busca además cerrar un frente de conflicto político. Lemus había planteado originalmente un esquema de financiamiento mixto que incluía deuda pública, una vía que la Federación descartó para evitar un endeudamiento de hasta 54,000 millones de pesos. La inversión conjunta también apunta a desactivar las protestas que derivaron en disturbios y detenciones en semanas recientes, al atacar la raíz del problema: la contaminación de las fuentes y la obsolescencia de la infraestructura. Mientras las obras de largo plazo avanzan, el gobierno estatal confía en que el suministro regular pueda restablecerse en diciembre de 2026, adelantando la proyección inicial que hablaba de marzo de 2027. La crisis no ha terminado, pero por primera vez en meses Guadalajara tiene un plan, un presupuesto y una fecha para dejar de depender de las pipas.





Comentarios