Alzheimer: la importancia de un diagnóstico a tiempo
Este lunes 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha instituida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Alzheimer's Disease International (ADI) para concientizar sobre la principal causa de demencia en el mundo. Bajo el lema "Cuanto antes lo sepas, más puedes hacer: el diagnóstico de demencia importa", la campaña de este 2026 pone el foco en la detección temprana como una herramienta clave para mejorar la calidad de vida de quienes viven con esta enfermedad y sus familias.

Las cifras son contundentes: se estima que más de 60 millones de personas viven con demencia en el mundo, y cada tres segundos se diagnostica un nuevo caso. En México, se calcula que **1.8 millones de personas mayores de 60 años** padecen Alzheimer, considerada ya una de las principales causas de muerte en personas a partir de los 70 años. La edad es el principal factor de riesgo, pero los especialistas insisten en que no es una consecuencia inevitable del envejecimiento: hasta el 45% de los casos podrían retrasarse o reducirse actuando sobre factores de riesgo modificables.
Entre esos factores se encuentran el control de la hipertensión, la diabetes y el colesterol alto, así como evitar el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la inactividad física y el aislamiento social. Las guías actualizadas de la OMS en 2026 recomiendan también actividades cognitivas y sociales, una alimentación equilibrada y la reducción de la exposición a la contaminación del aire. La pérdida auditiva y visual no tratada también figura entre los factores que aumentan el riesgo.
Sin embargo, uno de los mayores desafíos sigue siendo el diagnóstico. A nivel global, el 75% de las personas con demencia no recibe una diagnóstico formal, una cifra que en algunos países alcanza el 90%. Los síntomas tempranos incluyen pérdida de memoria que afecta la vida diaria, dificultad para planificar o resolver problemas, problemas con el lenguaje, desorientación en tiempo y espacio, y cambios de humor o personalidad. La diferencia clave entre el olvido normal y la demencia radica en si estos problemas interfieren con las actividades cotidianas.
En el ámbito de la investigación, hay razones para el optimismo. Actualmente hay 158 terapias en evaluación en 192 estudios clínicos en todo el mundo, y se espera que ocho estudios de fase III concluyan en 2026. Nuevos análisis de sangre, como la prueba de biomarcadores plasmáticos pTau217, están acercándose a la aceptación clínica y podrían facilitar diagnósticos más tempranos y accesibles. Para los pacientes y sus familias, el mensaje de los especialistas es claro: buscar ayuda profesional ante cambios cognitivos persistentes, informarse y prepararse para el futuro puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida.





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