Joven copiloto de 20 años entre las 9 víctimas del Learjet
Un avión privado Learjet 60 se precipitó a tierra el domingo 1 de noviembre en una zona residencial de Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida, dejando un saldo de nueve personas fallecidas, todas ellas ocupantes de la aeronave. La aeronave, que viajaba de Austin, Texas, rumbo a Bahamas, se estrelló cerca de un parque de casas móviles y dejó un cráter de grandes dimensiones, aunque las autoridades confirmaron que no hubo víctimas ni heridos en tierra. Entre las víctimas mortales se encuentra la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, una joven de 20 años que se había convertido en piloto privado a los 17 y acumulaba más de 1,300 horas de vuelo.

Los registros de comunicación con el control de tráfico aéreo revelan que la tripulación reportó condiciones meteorológicas adversas, incluyendo turbulencia, precipitación y formación de hielo, antes de solicitar ascender a 37,000 pies para buscar aire más estable. Sin embargo, la aeronave perdió altitud de forma repentina y violenta, con tasas de descenso que superaron los 20,000 pies por minuto, según los datos de seguimiento de vuelo. En los momentos finales, la voz de la copiloto Gadelha se escucha en el audio de cabina gritando “¡Mira afuera, Jack! ¡Mira afuera!” y advirtiendo “¡Vamos a estrellarnos contra el suelo!”, mientras declaraba la emergencia ‘mayday’ a los controladores.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) lidera la investigación formal del accidente, con el apoyo de la Administración Federal de Aviación (FAA), para determinar qué provocó la pérdida de control de la aeronave. Los investigadores han señalado que aún es prematuro especular sobre las causas, y se centran en el análisis de los datos de vuelo y las grabaciones de voz de la cabina para reconstruir la secuencia de eventos que llevaron a la tragedia. El secretario de Transporte, Sean Duffy, confirmó que las nueve personas a bordo fallecieron, y las autoridades han evitado pronunciarse sobre las identidades de los demás ocupantes hasta que las familias sean notificadas oficialmente.
La muerte de Nathalia Gadelha ha conmocionado a la comunidad aeronáutica de Florida. La joven, oriunda de Boca Ratón, obtuvo su licencia de piloto privado mientras cursaba la preparatoria, antes incluso de tener edad para conducir un automóvil, y trabajaba para la firma de chárter Upper Jets, con sede en Fort Lauderdale.
Su madre, Camila Corteleti, la recordó como una apasionada de la aviación desde la infancia, que solía acudir al aeropuerto de Boca Ratón a ver despegar y aterrizar los aviones, y que a los 12 años anunció que quería ser piloto: “Amaba la libertad. Era completamente distinto ver el mundo desde arriba”, declaró al New York Times. La investigación de la NTSB podría tardar meses en arrojar conclusiones definitivas, pero el caso ya se ha convertido en uno de los accidentes aéreos más letales del año en Estados Unidos.





Comentarios