Le Pen promete evitar la "mexicanización" de Francia
La líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, lanzó oficialmente su cuarta campaña presidencial rumbo a los comicios de 2027 con un mitin en Orléans, donde colocó el combate al narcotráfico y la seguridad como los ejes centrales de su discurso. Ante más de 8,000 simpatizantes, la dirigente de Agrupación Nacional (RN) advirtió que no permitirá que Francia "se deslice hacia la mexicanización con la presencia de cárteles" y prometió erradicar a estas organizaciones "sin contemplaciones, tratándolas como terroristas" si llega al Elíseo en las elecciones de abril y mayo de 2027.

El uso del término "mexicanización" no es nuevo en el debate político francés, pero su utilización por parte de Le Pen generó una inmediata reacción diplomática. La Embajada de México en Francia ya había lamentado en noviembre de 2024 que funcionarios y legisladores emplearan esa expresión, señalando que "no sólo estigmatiza y estereotipa a México, sino que revictimiza también a las familias mexicanas afectadas por la violencia". Le Pen busca replicar el modelo que Donald Trump impulsó en Estados Unidos y que Javier Milei adoptó en Argentina, donde el CJNG, el Cártel de Sinaloa y La Nueva Familia Michoacana ya fueron declarados grupos terroristas.
El plan de seguridad presentado por la candidata incluye una política de "tolerancia cero" que contempla clasificar formalmente a los cárteles como organizaciones terroristas para dotar de mayores facultades a las fuerzas del orden, endurecer las penas por delitos de crimen organizado y restablecer controles fronterizos bajo el concepto de una "doble frontera" francesa y europea. En materia migratoria, planteó la deportación inmediata y permanente de extranjeros con antecedentes penales y la implementación del principio de "prioridad nacional". Además, confirmó que designará a Jordan Bardella, presidente de RN, como primer ministro de un eventual gobierno de unidad nacional.
El arranque de campaña de Le Pen ocurre en un contexto de profundo desgaste para la administración de Emmanuel Macron y de creciente preocupación por la seguridad en Francia. Las encuestas publicadas el domingo le otorgan entre 32% y 33.5% de las preferencias, muy por delante del líder de la extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, con 17%. Con la seguridad y la migración como banderas, la candidata busca capitalizar el descontento social y consolidar su favoritismo rumbo a una contienda presidencial que podría marcar un giro histórico en la política francesa.





Comentarios