Trump destituye a Pam Bondi, su fiscal general por la crisis de los archivos Epstein y su "falta de agresividad".
- Ezeta News
- 6 abr
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó este jueves 2 de abril a la fiscal general Pam Bondi, una de sus más fieles aliadas, en una purga que sacude la cúpula de su administración. La decisión, comunicada a través de su red Truth Social, puso fin a 14 meses de una gestión marcada por la polémica en el Departamento de Justicia (DOJ).

Todd Blanche, el hasta entonces número dos de la dependencia y exabogado personal del mandatario, fue nombrado fiscal general interino de forma inmediata. Trump elogió a Bondi como "una gran patriota" y le auguró un "nuevo trabajo en el sector privado", pero fuentes cercanas a la Casa Blanca revelaron una creciente frustración presidencial por lo que consideraba un desempeño insuficiente y desleal.
La gota que derramó el vaso fue el caótico manejo de la publicación de los archivos del fallecido magnate pedófilo Jeffrey Epstein. Bondi prometió transparencia y afirmó ante el Congreso tener sobre su escritorio una supuesta "lista de clientes", misma que el propio DOJ terminó desmintiendo.
El fiasco generó una tormenta política que obligó al Congreso a aprobar una ley para forzar la publicación de los documentos, desatando una crisis de credibilidad. Además de los señalamientos por encubrimiento —que salpicaban indirectamente al presidente por su antigua amistad con Epstein—, Trump estaba furioso porque Bondi no logró procesar judicialmente a sus adversarios políticos, como el exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York, Letitia James.
Tras semanas de rumores y de una tensa conversación en el trayecto a la Corte Suprema, la suerte de Bondi estaba echada. Aunque se especula que Trump baraja al actual jefe de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Lee Zeldin, como posible reemplazo definitivo por ser un "ejecutor confiable de su agenda", por ahora Todd Blanche queda al frente del DOJ en medio de un clima de creciente paranoia en el gabinete. El despido de Bondi es la segunda gran purga en menos de un mes, tras la destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, lo que ha encendido las alarmas sobre la estabilidad del equipo de Trump.
Los despidos en cadena han sido interpretados por asesores cercanos como una "recalibración" para enfrentar el desgaste político por la guerra en Irán y la caída en las encuestas. Temiendo una debacle en las elecciones de medio mandato en noviembre, Trump exige resultados inmediatos. Ahora, el temor recorre la Casa Blanca: nombres como la secretaria de Trabajo, Lori Chavez-DeRemer; el secretario de Comercio, Howard Lutnick; y el director del FBI, Kash Patel, suenan en la lista de posibles próximos ceses, en lo que parece ser el fin de la relativa estabilidad del segundo mandato.





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