Irán sufre la represión más letal en décadas mientras colapsa su moneda
- Ezeta News
- hace 17 horas
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Las protestas que estallaron en Irán el 28 de diciembre han escalado a una crisis sin precedentes, con un saldo de al menos 2,000 muertos y más de 16,700 detenidos en poco más de dos semanas, según grupos de derechos humanos. El movimiento, iniciado por el desplome total del rial iraní y la desesperación económica, se ha convertido rápidamente en un desafío directo al régimen teocrático, con consignas que piden la muerte del líder supremo, Ali Jamenei. La respuesta estatal ha sido un apagón informativo total y una represión brutal que expertos describen como la más letal desde la Revolución Islámica de 1979.

El detonante de la crisis fue el colapso catastrófico de la moneda nacional. En 2025, el rial perdió entre un 45% y un 84% de su valor frente al dólar, hundiendo el poder adquisitivo de una población que ya sufre una inflación superior al 42%. Lo que comenzó como una huelga de comerciantes en el Gran Bazar de Teherán, un sector históricamente leal al régimen, se propagó como un reguero de pólvora a más de 180 ciudades en las 31 provincias del país, unificando a ciudadanos de todas las clases en su ira contra el gobierno. A diferencia de protestas anteriores, estas cuentan con una figura simbólica de oposición desde el exilio: Reza Pahlavi, hijo del último sha, cuya mención resuena en las calles como un símbolo de alternativa ante un sistema agotado.
Frente a la mayor amenaza interna en décadas, el régimen ha recurrido a su manual represivo, pero con una ferocidad renovada. Las fuerzas de seguridad, incluida la Guardia Revolucionaria, han utilizado fuego real, perdigones de metal y gas lacrimógeno contra manifestantes en su mayoría pacíficos, incluso asaltando hospitales para detener a heridos. El gobierno mantiene un apagón de internet que supera los cuatro días, aislando al país del mundo y dificultando la verificación de la magnitud de la tragedia. A pesar de esto, imágenes que logran filtrarse muestran una capital, Teherán, con edificios gubernamentales quemados y una fuerte presencia militar en las calles.
La crisis ha traspasado las fronteras de Irán, atrayendo una amenaza de intervención militar directa por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Tras imponer aranceles del 25% a cualquier país que negocie con Irán, Trump canceló este martes todas las reuniones diplomáticas y arengó a los manifestantes en redes sociales: "¡Patriotas iraníes, SIGAN PROTESTANDO!... LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO". Su equipo de seguridad nacional se reúne para evaluar opciones que van desde ciberataques hasta bombardeos, mientras el canciller alemán, Friedrich Merz, sugiere que el régimen podría estar viviendo sus "últimos días y semanas". En medio de este torbellino de violencia interna y presiones externas, el futuro de la República Islámica pende de un hilo.








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