Nobel de la Paz desata polémica tras gesto de Machado hacia Trump
- Ezeta News
- 16 ene
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En un acto sin precedentes recientes, la líder opositora venezolana María Corina Machado entregó su medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense Donald Trump durante una reunión en la Casa Blanca, un gesto que las normas del premio declaran imposible y que ha generado una fuerte condena política en Noruega.

El encuentro, celebrado a puertas cerradas el jueves, tuvo como centro un obsequio cargado de simbolismo. Machado, galardonada en 2025 por su lucha por la democracia en Venezuela, le otorgó la medalla a Trump en reconocimiento a su "compromiso único con nuestra libertad", según declaró. Trump aceptó el premio, que Machado dejó enmarcado en la Oficina Oval, y calificó el gesto en sus redes sociales como "maravilloso" y un honor. Sin embargo, el gesto parece no haber alterado la postura del gobierno estadounidense.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró tras la reunión que la evaluación de Trump sobre la capacidad de Machado para liderar Venezuela "no ha cambiado", manteniendo su escepticismo público sobre su respaldo interno. Como contraparte visible, Machado abandonó la residencia presidencial con una bolsa de regalos con la firma de Trump.
Aunque el gesto es impactante, existen antecedentes de ganadores que se han deshecho de su medalla. Según los estatutos de la Fundación Nobel, el título de laureado es personal e intransferible, pero el objeto físico (la medalla) puede ser regalado o vendido. En el pasado, el periodista ruso Dmitry Muratov subastó su Nobel de la Paz en 2022 para donar más de 103 millones de dólares a niños refugiados ucranianos.
Otros casos notables incluyen al científico James Watson, quien vendió su medalla por el descubrimiento del ADN, y al escritor Ernest Hemingway, quien donó la suya al pueblo de Cuba. Incluso existe el extraño antecedente de 1939, cuando un parlamentario sueco antinazi nominó irónicamente a Adolf Hitler al premio, nominación que retiró días después ante el escándalo público.
La reacción en Noruega, país encargado del Nobel de la Paz, ha sido de franco rechazo. Políticos de diversos espectros han calificado la acción de "absurda" y "vergonzosa". Kirsti Bergstø, líder del Partido de la Izquierda Socialista, afirmó que "el premio de la paz no se puede regalar" y señaló que las recientes amenazas de Trump hacia Groenlandia demuestran por qué no sería un recipiente digno.
El Comité Nobel Noruego y el Instituto Nobel habían aclarado previamente, ante el anuncio de Machado, que el premio "no puede ser revocado, compartido o transferido", postura que reiteraron tras el evento. El Centro Nobel de la Paz precisó en redes sociales: "Una medalla puede cambiar de dueño, pero el título de Premio Nobel de la Paz no puede". El gesto, por tanto, queda como un poderoso símbolo político, pero carece de validez oficial para la institución que concede el galardón.








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