Polémica energética: Gobierno de Sheinbaum confirma extracción de gas mediante fracking
- Ezeta News
- 8 abr
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El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó oficialmente este miércoles su plan para explotar yacimientos de gas natural no convencional en México, lo que implica el uso de la polémica técnica de fracturación hidráulica, conocida como 'fracking'. El anuncio, realizado durante la conferencia matutina en Palacio Nacional por la secretaria de Energía, Luz Elena González, y el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, tiene como objetivo principal reducir la fuerte dependencia energética del país, ya que actualmente el 75% del gas que consume México es importado, principalmente desde Estados Unidos.

La mandataria, una física con una destacada trayectoria en estudios de cambio climático, enmarcó la decisión en una estrategia para garantizar la soberanía energética nacional y evitar situaciones de vulnerabilidad ante conflictos geopolíticos, como los ocurridos en Europa por la guerra en Ucrania.
Para dar sustento técnico a este cambio de política energética, la presidenta Sheinbaum anunció la creación de un comité de expertos, integrado por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y otras instituciones, que tendrá dos meses para evaluar la viabilidad de extraer gas mediante métodos que aseguren un menor impacto ambiental.
La mandataria fue cuidadosa al señalar que, de concretarse, la explotación deberá realizarse "de una manera sustentable, que los impactos ambientales se disminuyan al máximo", y se analizará el uso de tecnologías que permitan reciclar el agua o utilizar agua no potable. Mientras el comité realiza su análisis, el gobierno federal mantendrá como prioridad el fortalecimiento de la explotación de gas convencional, aunque se reconoce que esta no será suficiente para satisfacer la creciente demanda nacional, que podría aumentar un 30% para 2030.
El viraje del gobierno de Sheinbaum ha sido recibido con fuertes críticas por parte de organizaciones ambientalistas y colectivos sociales. La Alianza Mexicana contra el Fracking, que agrupa a más de 40 organizaciones, calificó la decisión como una "traición" a los compromisos de campaña de la presidenta y al legado de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien mantuvo una postura de rechazo total a esta técnica.
Los activistas señalaron que es una "ilusión" pensar que existe una tecnología de "fracking sostenible" que no contamine, y advirtieron sobre los graves riesgos para el agua, la salud y el medio ambiente. El anuncio también ha tensado las relaciones dentro de la coalición gobernante y representa una ruptura significativa con el tabú energético de la izquierda mexicana, que durante años se opuso a esta práctica.
El anuncio de México se produce en un contexto energético global complejo, marcado por una guerra en Medio Oriente que ha disparado los precios de los combustibles y reavivado el debate sobre la seguridad del suministro. El gobierno de Sheinbaum, que ya había adelantado en febrero la posibilidad de recurrir al fracking, busca así dar certidumbre al sector industrial y eléctrico del país.
Mientras tanto, Pemex ya ha delineado un plan que contempla alcanzar una producción adicional de 3,196 millones de pies cúbicos diarios de gas no convencional para 2035, en un intento por revertir la caída en su producción. Con la creación del comité de expertos y el diseño de nuevas reglas ambientales y de inversión, el gobierno mexicano da un paso firme hacia un modelo energético que busca equilibrar la soberanía nacional con la creciente presión social y ambiental en su contra.





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