Una civilización entera morirá esta noche": Trump da 24 horas a Irán para rendirse o ser borrado del mapa
- Ezeta News
- 7 abr
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La noche de este martes 7 de abril se perfila como un parteaguas histórico en Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum categórico a Irán a través de su red Truth Social: "Una civilización entera morirá esta noche, para nunca volver otra vez", advirtió, fijando las 20:00 horas (tiempo del este de EE.UU.) como el plazo final para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz y acepte sus condiciones para detener la guerra. En una retórica que ha escalado a niveles bélicos sin precedentes, Trump prometió que si el régimen de los ayatolás no se rinde, Estados Unidos e Israel desatarán una "demolición total" que devolverá al país persa "a la Edad de Piedra", destruyendo todos sus puentes, plantas eléctricas e infraestructura energética en apenas cuatro horas.

La respuesta de Irán, lejos de la sumisión, ha sido un desafío abierto. El presidente Masoud Pezeshkian aseguró que más de 14 millones de iraníes están dispuestos a "sacrificar sus vidas" en defensa de la nación, mientras el general Ali Abdollahi Aliabadi calificó las amenazas de Trump como "infundadas, delirantes y propias de un enfermo mental". La Guardia Revolucionaria advirtió que su respuesta militar irá "más allá de la región" si se atacan los puentes y las plantas eléctricas, abriendo un frente de guerra impredecible. Como muestra de la escalada inminente, este mismo martes fuerzas estadounidenses e israelíes bombardearon la estratégica isla de Kharg, el principal puerto de exportación de crudo de Irán (por donde sale el 90% de su petróleo), además de atacar puentes y autopistas en el centro del país. La población civil iraní, sumida en el terror, ha comenzado a acumular provisiones, y las autoridades distribuyen tabletas de yodo en Bushehr ante el temor de un ataque nuclear.
En un intento desesperado por evitar la catástrofe, Egipto, Pakistán y Turquía presentaron una propuesta de alto el fuego de 45 días que contemplaba la apertura del estrecho y una negociación para el desmantelamiento del arsenal nuclear iraní. Sin embargo, la iniciativa fue rechazada por ambos bandos. Teherán insiste en que no aceptará una tregua temporal, sino un fin definitivo de la guerra, el levantamiento de todas las sanciones y el reconocimiento de su soberanía sobre el Golfo.
Trump, por su parte, calificó la propuesta como un "paso importante, pero no suficiente" y advirtió que el destino de Irán depende de su "sumisión total". En el plano diplomático, la Casa Blanca sufrió un revés en la ONU: China y Rusia vetaron una resolución que autorizaba escoltas navales en el estrecho de Ormuz, evidenciando el aislamiento de Washington y la profundización del cisma global.
El impacto económico de esta confrontación ya es devastador. Con el estrecho de Ormuz cerrado de facto —una vía por donde transita el 20% del petróleo y el 30% del gas natural licuado del mundo—, los precios de los combustibles se han disparado. El crudo Brent superó este martes los 111 dólares por barril, mientras que el WTI llegó a tocar los 116 dólares, un nivel que no se veía desde hace casi dos años.
Los analistas de Societe Generale advierten que si la infraestructura energética de Irán resulta dañada, el precio podría alcanzar los 200 dólares por barril, provocando una recesión global. Mientras el mundo aguarda congelado la medianoche, el péndulo de la historia se debate entre la diplomacia de último minuto y el abismo de una guerra de exterminio que, según palabras del propio Trump, podría determinar si "el mundo entra en una nueva era de oscuridad o de poder inédito".





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